El periodista Adrián Salonia describe la caótica escena en Caraballeda, Venezuela, tras el devastador terremoto. El edificio Miramar, donde se busca al niño Lucas, presenta daños severos, con columnas desplomadas y losas apiladas. A pesar de la magnitud de la catástrofe, la Fuerza Armada Nacional y voluntarios de diversas nacionalidades trabajan en la remoción de escombros.
La solidaridad ciudadana se manifiesta con la distribución de alimentos y agua, contrastando con la escasez en algunos negocios y hospitales. La preocupación por posibles brotes de enfermedades aumenta ante la acumulación de basura en las calles.
Salonia también aborda la coordinación entre los equipos de rescate y los familiares de las víctimas, quienes mantienen viva la esperanza de encontrar a sus seres queridos. Se reporta un operativo en un edificio de Catia Lamar donde se creía que había personas con vida, pero lamentablemente no se confirmó.