Continúan los funerales de Ali Khamenei, líder supremo de Irán, en Teherán, con una masiva asistencia de ciudadanos y la presencia de líderes religiosos, políticos y militares del país, así como delegaciones extranjeras.
El evento, que se desarrolla en el marco de la guerra y el verano iraní, ha sido escenario de fervor religioso y dolor colectivo. Se renuevan las consignas de venganza contra Estados Unidos e Israel, a quienes se responsabiliza por el asesinato de Khamenei.
Se remarca la ausencia de Mojtaba Khamenei, hijo del líder fallecido y actual líder supremo, mientras que tres de sus otros hijos (Mostafa, Massoud y Meizam) estuvieron presentes, visiblemente afectados.