La tecnología avanza a pasos agigantados con el desarrollo de robots capaces de integrarse en la sociedad y el ámbito laboral. Inspirados en la ciencia ficción, estos robots no solo poseen movilidad y motricidad fina, sino que también están equipados con inteligencia artificial que les permite comprender situaciones, identificar personas y solucionar problemas de manera adaptable.
China está a la vanguardia en esta revolución robótica, trabajando en el desarrollo de "tecnología encarnada". Estos robots pueden operar en entornos complejos como catástrofes o situaciones industriales, mostrando una capacidad asombrosa para interactuar y responder a su entorno.
La inteligencia artificial integrada permite a estos robots entender y procesar información, adaptándose a diferentes contextos. Incluso pueden percibir cambios en el comportamiento humano y preguntar sobre el estado de ánimo de una persona, como si se tratara de una interacción humana.