Se describió el arduo trabajo de los rescatistas para liberar a las personas atrapadas bajo los escombros tras el terremoto en Venezuela, destacando la fragilidad de las estructuras y la importancia de las cápsulas de aire para la supervivencia.
Los rescatistas desarmaban con los dedos el relleno de las losas, que se deshacía fácilmente, y cortaban hierros y caños para acceder a los sobrevivientes. Se mencionó el caso del edificio Oasis Beach en La Guaira, donde se detectaron 21 personas bajo tierra.
Se enfatizó la suerte de los sobrevivientes al no ser aplastados por los bloques y la formación fortuita de cápsulas de aire que les permitieron subsistir durante días. La tenacidad de los rescatistas fue resaltada, trabajando incansablemente para extraer a las víctimas de estructuras que simulaban ser ataúdes.