Un guardia de seguridad, Hernán Alberto Gil Flores, fue rescatado con vida en La Guaira, Venezuela, tras permanecer atrapado ocho días en los escombros de un centro comercial devastado por terremotos.
El rescate, llevado a cabo por un equipo internacional de chilenos, salvadoreños y costarricenses, fue calificado como un milagro, dado el estado de salud del superviviente y las condiciones extremas.
La situación de los damnificados en Venezuela es crítica, con miles de personas sin vivienda y durmiendo a la intemperie. Se reporta escasez de recursos básicos, suministros médicos y dificultades en la distribución de la ayuda.
Se han habilitado refugios temporales y centros de acopio, con la participación de voluntarios y organizaciones que recolectan y distribuyen donaciones. Sin embargo, la necesidad de viviendas y la coordinación de la ayuda son las principales preocupaciones.
El Programa Mundial de Alimentos hace un llamado a donaciones para asistir a medio millón de personas afectadas, destacando la importancia de la seguridad alimentaria y nutricional en la emergencia.