Las ventas de vehículos eléctricos e híbridos en Rusia han repuntado significativamente debido a la escasez de combustible, exacerbada por los ataques ucranianos a la infraestructura energética.
En los primeros cinco meses del año, se vendieron cerca de 24.600 vehículos híbridos nuevos, más del doble que el año anterior, y las ventas de autos eléctricos crecieron un 19%.
Tesla, por su parte, reportó un aumento en sus ventas globales de autos eléctricos, beneficiándose del alza en los precios internacionales del petróleo y la menor popularidad de los vehículos de combustión.
Vladimir Putin reconoció la escasez de combustible, aunque minimizó su impacto, mientras los rusos buscan alternativas en los vehículos eléctricos para sortear la crisis.