Se describe Punta Perdices como una playa tranquila, apodada el "Caribe Patagónico" por sus aguas de color esmeraldino y su similitud con una pileta climatizada. La serenidad del lugar solo es interrumpida ocasionalmente por vendedores ambulantes.
Las características de la playa, con conchillas blancas en la orilla y poco oleaje, invitan a la relajación y al disfrute de la tarde de sol, consolidando su reputación como un destino paradisíaco en la Patagonia.