El cronista Diego De Luca se encuentra en Puerto Madero, reportando sobre el intenso frío y la inusual calma de la zona. A pesar de que se pronostican lluvias para el mediodía, el cielo se mantiene parcialmente nublado y la actividad es mínima.
De Luca lamenta no haber traído paraguas, previendo que la lluvia complicará su jornada. Se observa a algunas personas abrigadas paseando y a otros que salen de bares y locales de comida rápida, lo que se interpreta como un desayuno tardío.
La imagen de Puerto Madero, con el icónico Puente de la Mujer y los rascacielos, se ve afectada por la desolación y el clima adverso, generando una postal poco habitual para un domingo en la capital argentina.