Se genera un debate sobre la supuesta ayuda arbitral a la selección argentina en el Mundial. Un colega brasileño y la novia de uno de los entrevistados plantean que los árbitros favorecen a Argentina, mencionando una jugada de Messi que consideran que debió ser roja.
Los entrevistados defienden a Argentina, argumentando que no hay pruebas de favoritismo y que las decisiones arbitrales son interpretaciones. Se compara la situación con un supuesto gol anulado a Brasil en un partido anterior, sugiriendo que no hubo un perjuicio claro contra Brasil.
Se discute la tendencia en Brasil a culpar a los árbitros u otros factores externos cuando los resultados no son favorables. La conversación pone de relieve las diferentes percepciones y tensiones entre las aficiones de ambos países en el contexto del Mundial.