Se relata un incidente ocurrido durante un partido donde Mbappé habría insultado a un jugador rival, específicamente al defensor Cáceres, y luego se habría reído en su cara. El incidente generó controversia por la falta de sanción, al no ser considerado un insulto racista.
Se critica la actitud de Mbappé, calificándola de antideportiva y provocadora. Se menciona que el jugador francés podría haber sido expulsado por su comportamiento, pero finalmente no recibió ninguna sanción, lo que generó debate sobre la aplicación de las reglas y la tolerancia hacia ciertas actitudes en el campo de juego.