Se critica duramente a periodistas como Damián Dipache por atribuir la morosidad en los pagos a la falta de formación financiera de los jóvenes, calificando esa afirmación como malintencionada.
Se presentan datos que muestran una morosidad del 50% en las tarjetas de crédito de un supermercado, y se cita al CEO del Banco de Galicia, quien desmiente la falta de formación financiera y señala que la gente dejó de pagar créditos porque sus ingresos se redujeron drásticamente.