En el marco del evento de motocross vintage, varios pilotos compartieron sus experiencias y la pasión por las motos. Un participante, con 57 años y andando en moto desde los 4, destacó la camaradería y la oportunidad de revivir recuerdos corriendo en motos clásicas como una Honda XL 185 del '81 y una KX500 del '96.
Otro piloto relató su trayectoria desde los años 80 y 90 en el enduro, mencionando a Víctor y la APEBA. Explicó la evolución de las competencias hacia circuitos más de motocross y la importancia del compañerismo, a pesar de la competencia en pista. Mencionó que sus hijos también participan en enduros, y su hija menor también muestra gran interés por las motos.
Se resaltó la importancia de mantener las motos originales y el espíritu de las competencias de época, donde la diversión y la reunión de amigos son el principal objetivo. La pasión por las motos se transmite de generación en generación, asegurando la continuidad de este deporte.