El Papa León XIV comentó el Evangelio del día, destacando la alabanza de Jesús al Padre y su amor por todas las criaturas. Señaló que la sabiduría de Dios se revela en la humildad y se dirige a los necesitados.
Jesús invita a los cansados y agobiados a seguirlo, llevando su cruz como un acto de amor. La cruz de Jesús redime el mal y su pasión consuela el cansancio mortal. Se enfatizó que seguir a Cristo es un camino de libertad y no de mortificación.
Se pidió la intercesión de María, Reina de Paz, por el bien de la Iglesia y del mundo entero.