Un caso de abuso infantil ocurrido hace 15 años en Puan sigue sin resolución, con el agresor prófugo y utilizando identidades falsas.
La víctima, Yamila, relató en Cámara del crimen cómo su padrastro, identificado con nombres como Martín Morales, Martín Lescano, Java o Jabalí, evadió a la justicia durante años sin renovar su documento y sin utilizar su nombre real.
Yamila describió el tormento de crecer sabiendo que su agresor andaba libre y la frustración de ver que "nadie hacía nada". Decidió tomar cartas en el asunto, buscando información y aportándola a la policía, e incluso movilizándose en redes sociales en 2015 para intentar dar con su paradero.
La búsqueda la llevó a descubrir que el hombre se había instalado en Capital Federal, incluso funcionando en un comedor para niños, lo que generó alarma y la urgencia de advertir sobre un "pedófilo suelto". Ante la inacción judicial, Yamila decidió estudiar Derecho para poder impulsar la causa por sí misma.
En el programa, Yamila, junto a los doctores Filippini y Baez, solicitaron la intervención del Ministerio de Seguridad y la creación de un fondo de incentivo para obtener información sobre el paradero del prófugo, quien se cree que se mueve por la provincia de Buenos Aires y ha estado involucrado en comunidades religiosas con niños.
Se hizo hincapié en la necesidad de difusión y se compartió el Instagram @alerta-búsqueda-activa para quienes posean información. Yamila expresó su indignación ante la posibilidad de que el agresor quede impune debido a la prescripción de los delitos, instando a la acción de las fuerzas de seguridad.