Europa atraviesa una severa ola de calor con más de 3.000 muertes reportadas, especialmente en Francia y España. La falta de cultura de uso de aire acondicionado y la deshidratación son factores clave en el elevado número de fallecimientos, sobre todo entre personas mayores.
Los hospitales están saturados y se implementan medidas como el riego de edificios en China para mitigar el calor. España, aunque con mayor cultura de aire acondicionado que Francia y Alemania, también se ve afectada. Las temperaturas superan los 35 grados, y se prevé que sigan subiendo.