Se subraya la importancia de generar nuevas cárceles y servicios penitenciarios, rompiendo con la visión anterior que consideraba este tema como tabú. Se destaca la inauguración de un servicio penitenciario federal en Carcarañá en 2025, diferenciándolo de las de Rosario que son provinciales.
Se implementó un plan nacional para el reacomodamiento y clasificación de los 12.200 presos del Servicio Penitenciario Federal, lo que permitió distribuirlos en pabellones donde ahora trabajan. Se adquirió maquinaria textil para que los presos fabriquen uniformes y otros elementos para las fuerzas federales.