Se retoma el contacto con el móvil en Palermo, donde Leo Carlini informa sobre los festejos de los noruegos en un bar. Se menciona que llegaron a las 5 de la tarde y que planean quedarse hasta la madrugada, con consumo de cerveza y whisky.
Se entrevista a uno de los noruegos, quien expresa su emoción y compara la situación con historias contadas por su padre sobre el último encuentro entre Noruega y Brasil en un mundial (1998), que también terminó 2-1 a favor de Noruega.