En los últimos instantes del partido, Neymar convirtió un penal para Brasil, logrando un descuento que puso el marcador 2 a 1. A pesar de la jugada, el resultado no fue suficiente para evitar la eliminación del equipo brasileño del Mundial.
La reacción de los presentes fue de incredulidad y resignación. La jugada de Neymar, aunque anotó, no pudo cambiar el destino del encuentro, dejando a Brasil fuera de la competición.