La próxima edición del Mundial contará con seis sedes, aumentando la representación de selecciones sudamericanas. Argentina, Uruguay y Paraguay estarían clasificadas directamente, junto a Portugal, España y Marruecos.
Este cambio en la estructura de clasificación podría generar debates sobre la conveniencia de otorgar más cupos a ciertas confederaciones y el impacto en la competitividad general del torneo.