Se narra la impactante historia del rescate de Hernán Gil, un joven que permaneció 114 horas atrapado bajo los escombros tras un terremoto. El rescate fue un milagro que movilizó a equipos de 10 países distintos.
Las precisiones de Gil sobre su estado físico, con algunas heridas leves y polvo en los ojos, fueron cruciales para guiar a los rescatistas. La hidratación a través de una jeringa y la administración de vitaminas fueron vitales para mantenerlo con vida durante su cautiverio.
Gil se encontraba atrapado en el interior de una garita de seguridad en un centro comercial. El rescate demandó un trabajo minucioso con amoladoras y maquinaria especializada para evitar el colapso de los escombros.
La operación de rescate, que duró más de 70 horas, fue compartida en videos por el propio presidente de El Salvador, Nacien Bukele. La habilidad de los rescatistas para trabajar en un espacio reducido y la resistencia de la estructura donde se encontraba Gil fueron determinantes.