Se comenta la humildad de Lionel Messi, contrastándola con la soberbia de Mbappé. Se resalta la coherencia de Messi entre su desempeño en la cancha y su actitud fuera de ella.
Se retoman las declaraciones de Messi sobre la dificultad del partido contra Egipto, reconociendo que, a pesar de haber ganado, se hicieron cosas mal que deben corregirse. Se enfatiza la importancia de la autocrítica, tanto de Scaloni como de Messi como capitán.
Se advierte sobre posibles cambios en el equipo titular para el próximo partido contra Egipto, debido a las falencias mostradas.