María Julia Oliván confesó haber perdido la pasión por el fútbol tras dedicarse al periodismo de investigación sobre las negociaciones en este ámbito. Si bien ya no siente la misma emoción, sigue interesada en analizar el liderazgo de los jugadores.
La periodista comparó la pérdida de esa pasión con la forma en que el amor se desvanece con el tiempo, indicando que la experiencia y el conocimiento adquirido a través de su profesión han modificado su perspectiva sobre el deporte.