Madonna lanzó su último álbum, Confessions 2, un trabajo de 16 canciones mezcladas de forma continua que explora conceptos como el amor, el trauma y la sanación personal. La producción estuvo a cargo del británico Stuart Price, con quien ya había colaborado hace dos décadas.
El álbum, que incluye colaboraciones con artistas como Sabrina Carpenter, busca revitalizar el éxito de Madonna en la música electrónica y dance. La artista defiende fervientemente el valor cultural de este género, considerándolo un espacio de conexión humana y supervivencia, lejos de ser superficial.