Martín Sito Cochi relata los inicios de su exposición mediática, vinculada a los triunfos de su padre en el boxeo. A los tres años, su padre se consagró campeón argentino en el Luna Park, y poco después, campeón mundial en Italia.
Este período coincidió con otros éxitos deportivos argentinos, como el campeonato mundial de fútbol en 1986 y el desempeño de Maradona en Nápoles, generando un clima de euforia nacional que potenció la figura de su padre como un ídolo.