Se revela un dato clave: una llamada de 14:25 entre Bernardino Benítez (tío de Loan) desde la zona del naranjal y Laudelina (tía) quien estaba con Victoria Caixaba. La llamada, de duración significativa, alertó a los fiscales.
Aunque el contenido de la conversación es desconocido, se interpreta como un aviso de que el robo del niño se había concretado, generando sospechas sobre la participación de Benítez y Laudelina.
La defensa podría argumentar que estas llamadas son irrelevantes o que no prueban culpabilidad, pero para la fiscalía son un indicio importante del plan. Se insinúa que Laudelina podría saber más de lo que dice.