La conversación continuó sobre la lista de invitados a una próxima fiesta, con la mención de Karina Jelinek y la posibilidad de su asistencia. Se planteó la duda sobre si la fiesta sería un evento propicio para conocer gente o "levantar", y se comparó la situación con un reality show. La idea de una "tanda de lento" generó comentarios nostálgicos y divertidos.
Se discutió la posibilidad de que algunos invitados pudieran generar situaciones incómodas o inesperadas, y se hizo referencia a la dinámica de las relaciones personales y las posibles repercusiones de ciertas interacciones. La anfitriona expresó su deseo de que la fiesta fuera un éxito y que todos disfrutaran del evento.