La Cumbrecita, en Córdoba, se viste de blanco con una nevada que transforma el paisaje en un cuento de hadas. A pesar del frío, el sol ha logrado asomarse, permitiendo apreciar la belleza de las sierras cubiertas de nieve.
En este escenario idílico, un cóndor ha sido avistado posado en un pino. Estas aves, que habitualmente habitan en las altas cumbres, descienden en busca de alimento y mejores condiciones de vuelo cuando la presión del viento en altura disminuye. El cóndor, imponente con sus alas desplegadas, se ha convertido en un espectáculo adicional para los turistas.
Los visitantes, provenientes de diversas localidades como Doctor Cuato y Balearia, expresan su asombro y disfrute ante el paisaje nevado y la presencia del cóndor. Muchos de ellos conocían la zona pero no habían presenciado una nevada de tal magnitud, destacando la belleza de Córdoba y la importancia de explorar los diversos paisajes del país.