La sorpresiva eliminación de Brasil del Mundial a manos de Noruega se consolida como la "bomba de la noche" en el mundo del fútbol. El equipo pentacampeón del mundo se despide del torneo tras un desempeño que no cumplió con las expectativas.
Este resultado no solo significa el fin del sueño mundialista para Brasil, sino que también arrastra consigo otras consecuencias, como la renuncia de Neymar a la selección. La actuación de Noruega, en cambio, es celebrada como un hito histórico.