Se aborda la importancia de la autoridad espiritual y el sometimiento a las autoridades establecidas por Dios, citando al apóstol Pablo en Romanos 13. Se sugiere que el estancamiento en matrimonios y ministerios se debe a una mala interpretación o minimización de la autoridad espiritual.
Se compara la situación con la de un soldado de élite que desobedece al general y se pone a acomodar góndolas, realizando una tarea útil pero estando en rebeldía. La desobediencia a la orden directa del superior es la clave de esta analogía.