El partido entre México e Inglaterra se reanuda con Inglaterra jugando con 10 hombres tras la expulsión de Kwanzaa. A pesar de la inferioridad numérica, Inglaterra logra un penal a su favor.
Harry Kane convierte el penal, ampliando la ventaja de Inglaterra a 3-1. El equipo inglés se muestra contundente a pesar de la expulsión.
México intenta reaccionar con cambios, pero Inglaterra mantiene el control del partido, aunque se expone a contragolpes.
Se produce una jugada polémica con un posible penal para México que no es cobrado, y luego un penal claro para Inglaterra que Kane convierte.