El Mundial de Fútbol 2026 visibiliza historias de jugadores que, a pesar de ser profesionales, deben combinar su carrera con otros trabajos para subsistir.
Se destaca la brecha entre los jugadores mejor pagos del mundo y aquellos que siguen siendo amateurs y tienen otros oficios para poder vivir, como un electricista.
La plataforma internacional que ofrece un mundial puede ser un cambio de vida para estos deportistas.