Las historias de los hinchas para llegar al mundial son asombrosas. Algunos, como un joven que vendió su auto, demuestran el sacrificio que están dispuestos a hacer por su pasión.
Se plantea la disyuntiva de si se vendería el auto para ir al mundial, a lo que se responde que es una decisión de juventud, aventura e inquietud. La realidad es que muchos jóvenes arriesgan todo por vivir la experiencia mundialista.