Erling Haaland fue la figura excluyente en la victoria de Noruega sobre Brasil, anotando los dos goles que sellaron la clasificación de su equipo a cuartos de final del Mundial.
El delantero noruego demostró su poderío aéreo en el primer gol y su contundencia en el segundo, dejando sin opciones a Alisson y sentenciando la eliminación de la "verdeamarela". Haaland se consolida como uno de los máximos artilleros del torneo.