Durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos, las tropas americanas, bajo la protección de una tormenta invernal, atacaron la guarnición alemana en Trenton. A pesar de las duras condiciones, incluyendo el frío extremo que causó la muerte de algunos soldados por congelación, los americanos lograron hacer retroceder a las fuerzas alemanas.
El coronel Roll, comandante en Trenton, no creía que Washington fuera a atacar debido a la época del año y las condiciones climáticas. Sin embargo, el ataque se produjo. Según la descripción de William Hutchinson, la matanza de soldados alemanes fue gráfica, con sus cadáveres apilados como gavillas de trigo.
De los aproximadamente 100 soldados alemanes que murieron, unos 900 fueron capturados, mientras que solo dos soldados americanos murieron congelados. Esta victoria, a pesar de las bajas, fue de gran valor para la moral de los partidarios de la independencia, proporcionando el impulso necesario para continuar la lucha.