A mil días de la incursión de Hamas en Israel, la guerra en Gaza deja un panorama desolador con población diezmada y desplazada.
La reconstrucción no avanza y la pacificación impulsada por Estados Unidos apenas despega, mientras los ataques aéreos son casi diarios. Los testimonios reflejan la pérdida total de hogares, bienes y familiares, así como el sufrimiento por el bloqueo y los desplazamientos.
La sociedad israelí está dividida y agotada, exigiendo una investigación independiente sobre los ataques y decisiones del gobierno de Benjamin Netanyahu.