Se discute cómo las diferencias de visión, creencia y realidad pueden generar conflictos y fundamentalismos, impidiendo la unidad.
Se ejemplifica con la rivalidad entre Boca y River, que divide a los hinchas, contrastándola con la unión que genera la Selección Argentina en el Mundial. Se enfatiza la importancia de reconocer que existen diversas perspectivas y que el diálogo es fundamental para superar las divisiones.