Una nueva tendencia revela que las familias están financiando el pago de impuestos y tarifas de servicios públicos (luz, gas, agua) a través de tarjetas de crédito y billeteras virtuales.
Esta práctica, sumada a la dificultad para pagar las deudas existentes, genera una acumulación de compromisos financieros con intereses altísimos, haciendo cada vez más difícil la situación económica de los hogares.