La tensión aumenta en la sala de parto mientras esperan el nacimiento. Ante la pregunta de si todos son familiares, una mujer asegura ser la madre y otra se ofrece como madrina. Mientras tanto, Kate apura a los niños para que se vayan.
La familia se prepara para recibir al nuevo integrante, con Tom expresando su deseo de que sea un varón. La expectación es palpable mientras esperan la llegada del bebé.