La expectativa en el bar brasileño es máxima, con un silencio casi total y rostros de preocupación ante el inminente final del partido. El poco tiempo restante complica las posibilidades de Brasil de revertir el marcador adverso contra Noruega.
La música se ha apagado y todos los presentes siguen atentamente el televisor, con la cuenta regresiva marcando los últimos minutos. La posibilidad de una eliminación tan temprana parece impensada para muchos.