Se denunció que la falta de pago de impuestos por parte de evasores y la política de perdón fiscal del gobierno actual impactan directamente en la calidad de vida de los ciudadanos. Se ejemplificó cómo la ausencia de estos recursos afecta a jubilados, docentes universitarios, médicos del Garrahan y otros sectores esenciales.
Se afirmó que es inaceptable que la falta de recaudación por evasión impida a los jubilados comer, a los docentes enseñar o a los médicos atender. Se exigió que quienes evaden deben pagar, ya que su incumplimiento tiene consecuencias directas en el bienestar de toda la sociedad.
La evasión fiscal y el perdón a los que no pagan perjudican a jubilados, docentes y médicos.