La evaluación del gobierno de Milei ha caído a 37 puntos de aprobación, aunque se mantiene competitivo electoralmente, con un 66% que volvería a votar por él. A pesar de la situación económica, la gente parece no visualizar otras opciones claras.
Se advierte sobre los riesgos de la polarización política, recordando el caso de Macri y Cristina Kirchner. La oposición debería analizar por qué el gobierno sigue siendo competitivo y considerar que el eje discriminante actual es la "paciencia social" de quienes deciden esperar y quienes ya no bancan más.