Hugo Basilota comparte su fanatismo familiar por el club Vélez Sarsfield, recordando anécdotas como haber ido al mundial junto a su hijo.
Relata que su abuelo, tío, padre y hermanos son fanáticos de Vélez, y que él mismo, junto a su hijo Uito, vivió la experiencia de ir al mundial. Menciona ser amigo personal de Carlitos Vian, uno de los ídolos del club.
Basilota también menciona haber practicado diversos deportes y hasta se ofrece a bailar un malambo, cerrando la anécdota con un toque de humor y mostrando su versatilidad.