Se profundiza en la vida útil y el impacto de las bolsas plásticas. Se señala que, tras su uso inicial para compras, a menudo se reutilizan como bolsas de basura, para artículos de limpieza o para recoger excrementos de mascotas, lo que les da múltiples usos antes de su descarte.
Sin embargo, su durabilidad es limitada y su degradación puede extenderse hasta 500 años. Las bolsas reutilizables, aunque más resistentes, también presentan inconvenientes: su producción consume más energía y materiales, y si no se usan repetidamente, su beneficio ambiental se diluye. Además, ambas categorías de bolsas presentan problemas en el reciclaje, ya sea por enredarse en la maquinaria o por requerir procesos específicos que a menudo no se aplican.