Se debate el impacto del calor y las altas temperaturas en el rendimiento de los equipos durante el Mundial, comparando con la dinámica de Qatar. Se observa que los equipos con mejor defensa se están beneficiando.
Se cuestiona la idea de que el calor afecta a todos por igual, señalando que no se vieron jugadores acalambrados o con dificultades extremas como se podría esperar. Se menciona el desgaste de partidos previos como el de Egipto.