La calidad de la construcción de edificios levantados hace pocos años es puesta en duda tras el terremoto en Venezuela. Residentes que compraron apartamentos hace apenas dos años y medio denuncian que las estructuras de las columnas no estaban bien hechas y las cabillas carecían de alambre. Las paredes, según relatan, eran solo "polvo".
La falta de solidez en las construcciones nuevas genera indignación y dolor, especialmente para aquellos que perdieron familiares en los derrumbes. La reconstrucción y la seguridad de las edificaciones se convierten en una interrogante crucial para el futuro del país.