Un voluntario, cubierto de polvo, relata la dura experiencia de remover escombros tras el terremoto en Venezuela, mencionando el olor y el impacto emocional que esto genera. A pesar de ello, continúan trabajando por empatía hacia los afectados.
Agradece a Venezuela por la unión de su pueblo en momentos difíciles y menciona haber presenciado la colaboración de voluntarios en la recuperación de cuerpos y en el trabajo pesado, a pesar de que estas labores corresponden a criminalística.