Se reflexiona sobre la posibilidad de un cruce entre Argentina y Noruega en el Mundial, con la frase "Dios Odín es argentino" como un grito de aliento. Se muestra la cobertura periodística desde Oslo, donde también se celebra la victoria noruega.
El embajador noruego compara la pasión de los argentinos por el fútbol con la de otras nacionalidades, pero reconoce que la de Argentina es de "otro planeta". Afirma que el fútbol es el deporte más popular en Noruega, superando al esquí.