Se exploraron las complejidades y contrastes de la cultura japonesa, destacando su profundo respeto por el otro a pesar de ser una de las metrópolis más grandes del mundo.
Se mencionaron diversos protocolos y normas de etiqueta, como la forma de entregar dinero, la prohibición de hablar por teléfono en la calle y los espacios designados para fumar, que reflejan una cultura de respeto mutuo. A pesar de la modernidad y el tamaño de sus ciudades, se mantiene un orden y una organización notables.
Se debatió sobre la posible aprehensión de los japoneses hacia los extranjeros, aunque la experiencia de Juana Viale sugiere lo contrario, destacando su esfuerzo por comunicarse y ser amables. Se señaló que, si bien pueden ser reservados, existe una voluntad de conexión.