El análisis del partido entre Francia y Paraguay se centró en la estrategia defensiva de Paraguay, que se basó en juego brusco y patadas. Los comentaristas criticaron la falta de juego ofensivo y la dependencia del arquero Gil, quien fue considerado el héroe del encuentro a pesar de la derrota.
Se cuestionó el planteo táctico de Paraguay, calificándolo de "fiasco total" y señalando que, de no ser por las intervenciones de Gil, el resultado podría haber sido mucho más abultado. Se hizo hincapié en que el equipo paraguayo se dedicó a "pegar patadas" en lugar de jugar al fútbol.
Los comentaristas lamentaron que se elogie a un equipo por un juego tan defensivo y brusco, comparándolo con la crítica que a veces recibe el juego argentino. Se planteó la pregunta sobre cómo se sancionan las patadas en el fútbol y si el tiempo adicional es suficiente castigo.