La celebración eucarística continúa con la profesión de fe del Credo, reafirmando la creencia en Dios Padre Todopoderoso, Jesucristo, el Espíritu Santo, la Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.
Se presentan las intenciones a Dios, pidiendo por la Iglesia para que siga el camino de Jesús y se mantenga unida al Papa León XIV. Se ruega por la patria en la semana de la declaración de la independencia, pidiendo por la construcción de una sociedad justa y solidaria.
Se elevan plegarias por los afligidos y agobiados para que encuentren alivio en Jesús y en la fraternidad, así como por todos los participantes de la misa y quienes se unen espiritualmente. Se pide la gracia de acudir al llamado de Jesús y vivir coherentemente con el Evangelio.